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La Villa de Merlo
se encuentra situada en el noreste de San Luis, Argentina.
Recostada sobre la cadena serrana de los Comechingones.
Es un lugar único y privilegiado por su Microclima, considerado
tercero en el Mundo, además su entorno se encuentra prácticamente
virgen, dentro de una zona de Reserva Natural.
Allí su paisaje es único, con frondosos Molles, Talas y
Algarrobos, hierbas aromáticas, variedad de flores, profundas
quebradas y arroyos de aguas cristalinas.
EL MICROCLIMA
Está caracterizado por una serie de factores que se
interrelacionan y dan como resultado un ambiente donde la
persona tiende a sentirse bien respirando aire puro.
LA OZONIZACION
En la atmósfera, que se revela por la abundancia de
líquenes en la cara sur de los árboles (donde no llegan
los rayos solares). Este fenómeno se observa en las
regiones de contaminación no apreciables y con la
presencia de oxígeno en óptimas proporciones. La
ionización negativa que se manifiesta en Villa de Merlo en
un altísimo porcentaje, actuando benéficamente sobre el
ser humano haciéndolo sentirse alegre y bien dispuesto. La
radiactividad, que se da en forma natural y atmosférica en
una proporción que no resulta perjudicial. Estos elementos
sumados a las condiciones geográficas de Villa de Merlo,
se conjugan provocando en el ánimo de la gente una
agradable sensación de bienestar. El microclima merlino es
saludable y hasta sanador. Se trata de un estado que se
percibe al respirar.
MICROCLIMA
Una de las características que hacen a Merlo un destino
turístico de excelencia es su microclima. Esto quiere
decir que se verifican en la Villa ciertas condiciones
climáticas propias de un punto geográfico o área reducida
y que representan una modificación local del clima general
del territorio.
En el caso de Merlo, los factores ecológicos que
influencian este fenómeno tienen que ver, en primer lugar
con su ubicación: las sierras cortan el paso de las
corrientes de aire húmedo del Atlántico y de los elementos
contaminantes que arrastran a su paso por la pampa húmeda.
En segundo lugar, por ser los Comechingones un macizo
antiguo, la carga eléctrica de las rocas es muy baja, con
ionización negativa y la descomposición del granito libera
átomos de oxígeno que en la atmósfera se transforman en
ozono. Esta serie de factores, sumados a su altura sobre
el nivel del mar (800-900 m) y a una temperatura media que
no sobrepasa los 20°, se conjugan para provocar una
saludable y grata sensación de bienestar.
A consecuencia de nuestro microclima, la atmósfera muestra
una proporción óptima de oxígeno, algo que se revela en la
abundancia de líquenes que se observan en los troncos de
los árboles. Estos líquenes sólo crecen en regiones donde
la presencia de oxígeno es alta y no se registra
contaminación.
La conjunción entre los componentes minerales de las
sierras (granito, uranio, anfibol, entre otros) y el sol
pleno produce una carga energética particular, al tiempo
que los iones con carga negativa actúan sobre los seres
humanos con un efecto fortificante, relajante y sedante.
Todos estos factores se conjugan para provocar una
agradable sensación de bienestar. De todas maneras hay que
aclarar que cuando se habla de una temperatura media de 20ºC,
se referie al promedio anual, es decir en invierno hay
temperaturas de 0ºC por la noche y en el verano puede
llegar a los 36ºC al mediodía en la Villa, que se
encuentra a 800 metros de altura sobre el nivel del mar.
El microclima merlino es saludable y hasta sanador: se
trata de un estado que se percibe sólo al respirar.
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